viernes, 14 de julio de 2023
Alguien se ha ido de casa
martes, 20 de junio de 2023
Santuarios, templos y mujeres
Hay mujeres que son templos sagrados. Honradas de su imperfección y poderosamente alegres.
Con el semblante luminoso por una sonrisa constante dibujada en él. Torpes, vulnerables, humildes y humanamente indestructibles.
Hay santuarios y templos en los que solo yacen mujeres célebres. En la cultura india, esto es así. No recuerdo el libro en que lo leí, pero era tan bueno que se lo presté a todo el mundo, empujándoles a leerlo.
Este ritual es tan sagrado y puro, como gráfico: al fallecer, las princesas indias eran despojadas de todas sus posesiones, incluyendo su ropa. Los padres -que siempre eran pudientes- mandaban construir un templo de gran tamaño en medio de la nada. En el centro de un cerro o de una colina elevada y aislada. En plena naturaleza, para que estuviesen lo suficientemente alejadas del ser humano, y lo suficientemente conectadas con la madre tierra.
Nunca construían el techo. Izaban los muros y las columnas tan altos y tan lisos que fuera imposible trepar por ellos -para, evidentemente, evitar la profanación de los más impíos-.
En el interior de tales templos no había nada más que un lecho de piedra justo en su centro, bajo toda la luz natural que iluminaba la edificación sin techo. La princesa muerta era colocada ahí, sobre el lecho de piedra, desnuda aunque cubierta con una sábana de tul transparente y flores: muchas flores. Al terminar la puesta en escena que las acompañaría al más allá, la familia cerraba y tapiaba las puertas del templo, dejando que la mujer se descompusiera con la naturaleza. Hasta ahí la parte bonita. La gráfica viene ahora: multitud deinsectos en todas sus variedades se encargaban de hacer desaparecer todo su cuerpo, dicen que ni los huesos quedaban. Nunca nadie entra en esa sagrada tumba. Dicen que durante siglos, el viento porta sus voces en forma de susurro. Yo no lo sé, pero me parece aterradoramente precioso.
Las mujeres morían en el templo de tal manera que se convertían en parte de él, para siempre. Ellas pasaban a ser el templo al completo.
Con su luz eterna en el tejado y sus puertas bien blindadas, a prueba de indeseables.
Por eso yo conozco a mujeres que son templo. Cualquiera que vea un poco más allá: nos rodean.
sábado, 2 de abril de 2022
Viejos tiempos
y no encuentres mi rostro;
que revivas nuestra calle
lo que hubo ahí
pero tus huesos chasqueen incómodos.
en la placa de cualquier recepcionista
y luches por refrescarte
con mi olor
-que se alejó hace años,
y nunca te encantó tanto otra fragancia-.
no distinga el calor
de ningunas manos nuevas,
desde que las mías te soltaron.
buscando mi risa
sabiendo que solo queda
el eco intangible
que te conduce al delirio.
de arrancarte el corazón de cuajo
para dejar de vagar en un recuerdo
que te ha dejado hueco y roto.
coloques mi rostro,
retumbe de nuevo mi risa vil en tus tímpanos,
revivas mi tacto en tus sienes,
halles mi estatura en esa plaza
y huelas otra vez
cada recoveco de mi alma.
como si tu delirio y el mío
hubieran sido un espejo
todos estos años
y digas:
viernes, 11 de marzo de 2022
El cuerpo vive, el alma yace
Fueron
dos cuerpos bajo la sábana,
el
rastro de saliva en dos copas de vino
que
no se bebieron entero
a
pesar de su sabor exquisito.
Fueron
cuatro ojos deseando dos pieles,
dos
eternidades
y
dos pedazos de tierra
en
los que se agrietara el mundo
para
caer en esa brecha
y
congelarse en el tiempo.
Fueron
los hijos que se pensaron
y
que nunca se tuvieron
-quizá
con otros amantes
en otra vida que arrastraba pasado-;
la
casa que podía ser propiedad
-algún
día-
de
dos corazones que vieron
con
el tiempo,
cómo
la demolía el Estado.
Fueron
los viajes que hicieron
y
los que no
-siempre
pesa más lo que no-,
el
champagne que se descorchó
y
el que no,
los
besos que se dieron
como
si el mundo fuera a quebrar,
pero
sobre todo fueron los que no se dieron.
Dos
almas que fueron
lamentan
y vagan como espectros
no
por lo que fueron,
sino
por lo que ya no.
A
veces los finales no acaban en tragedia,
pero
el tiempo y la memoria
-incluso
el anhelo-
sí
lo añoran
trágico.
Dos
pieles que ardieron
como
una sola,
dos
mentes que deseaban
-verdaderamente
deseaban-
que
la Tierra se hundiera con ellos;
dos
seres que se palpaban
e
irradiaban amor
para
cubrir un edificio entero,
ya
no existen.
Existen
sus cuerpos
encabezando
otras historias
-tal
vez más fáciles-,
otras
familias,
otra
casa en propiedad
otro
trabajo
e
incluso otra voz
-alguna
cana nueva con el tiempo-.
El
mundo no se agrietó,
la
vida continuó
para
dos amantes
que
no sabían ser sin el otro,
y
no se equivocaron;
sus
cuerpos se alejaron,
continuaron latiendo
pero
sus corazones viven
en
aquella noche
en
la que casi el mundo,
verdaderamente,
se
rompía.
Incontables
años habitando un cuerpo
en
el que ya no reside un alma…
en
la delirante hipótesis
del
fin del mundo.
Ahí
yacen.
lunes, 7 de marzo de 2022
Lady Mariaga
porque quise,
por poner a prueba mi osadía,
por llevar la contraria,
por sobrevivir y
ociosa,
demostrarlo.
me lanzó ella
para enseñarme
la fiereza de la vida,
los miles de oportunidades
que existen
pero no se ven,
que tenemos
pero no sentimos;
quizá me catapultó
a la manada brava
para que supiera defenderme
de las fieras desnutridas
que tratarían de devorarme
aun clavando mis ojos de clemencia
en ellas.
quería que apreciase bien
cada color que se tona hostil
o amigo,
a veces…
a clavar los colmillos
en la lucha
por los sueños
que injustamente
se convierten en cuesta.
escuché en ninguna parte
en el sentimiento más adverso;
es la vuelta
y sus secuelas.
a ella,
postrarse derretida ante un cuadro
lleno de colores,
y mientras lo abrazaba conmovida
me dijo:
está en tus manos.
miércoles, 2 de marzo de 2022
Donde el vuelo descanse
sino quien te trae.
ni quien te ayuda;
ni quien te perdona
ni quien cura tus heridas.
de tus tropiezos
ni quien llora contigo
en la pena.
y te cuidan con devoción,
tampoco es.
lo irremediable
o cubren tus errores.
y se declaran fieles ante ti
ante tus causas perdidas
y tus futuros
y condicionales.
dueño de libertades
y a la vez
ser humano
de carne y alma.
cuando tu cansancio
decide aflojar el vuelo
para que el sueño te sane
mientras alguien cuida de ellas.
para el siguiente vuelo,
que siempre se alza
más fuerte.
miércoles, 9 de febrero de 2022
Una mala noche
estirando mis brazos
imaginando que te alcanzo
y que por fin se cumple un sueño
que alimento con recuerdos.
Pero quién sabrá
la diferencia
entre los sueños
y las pesadillas...
Ahora mis recuerdos
descansan en paz
la vida
continúa.
jueves, 28 de octubre de 2021
Arreglos
y desplumadas;
la ropa oscura,
sucia,
y la voz quebrada.
-sus ojos-
las manos despellejadas.
a arreglar mis uñas rotas
antes que sus huesos partidos.
-y viceversa-.
me fui;
a menudo entendemos tarde
que el dolor está más vivo
que la calma.
Yo aún buscaba ahogarme
-un ratito más-
en el fondo de mis torpezas
y así,
cuando alguien me sacara
mojada con mi propia sangre,
poder seguir sintiéndome viva.
Ser feliz está sobrevalorado.
sábado, 17 de julio de 2021
libertad de espirar
se mece suavemente
suspendida en el aire,
colgada sobre sus propias manos por cadenas,
se mueve como un cuerpo inerte colgando
sacudida por el viento que apenas sopla
[…]
mira cómo zarandea los barrotes de la jaula:
está gritando con el pequeño hilo de voz que le queda,
quiere salir a devorar todo lo que se cruce en su camino;
[…]
se deja arrastrar por la corriente
con los ojos abiertos y escocidos,
sin respirar;
sin morir -aunque a veces quiera-
mira cómo resiste el bloqueo de su garganta:
es tu espíritu más salvaje,
que arde por ser libre
de una vez.
O le liberas
o le pega fuego a tus entrañas.