sábado, 27 de febrero de 2016

Cualquier dirección es válida cuando se trata de tu piel

Y mira como
a veces,
si te sueño o te despierto
siempre es a ti
porque como el día
como la noche,
como tú o como yo
si abrimos los ojos al sol
y si escuchamos al mundo
y si tocamos la vida,
todo nos llama
todo nos pertenece
todo se convierte
                en manos
                           cosquillas
                      la nuca
todo es una espalda donde acariciar
miedosamente
cada lunar que forma un paisaje
                          un camino
hacia arriba o hacia abajo,
                      da igual
si cualquier dirección es válida

                     cuando se trata de tu piel. 

lunes, 1 de febrero de 2016

EL CAOS TAMBIÉN ES ARTE

Llevamos un mono blanco, el pelo cubierto y la cara manchada con esa pintura. La galería estaba demasiado nueva, demasiado limpia e impecable. Decidimos hacerla nuestra y volverla de nuestro caos con pintura. Porque era mi caos jugando con el suyo, era nuestro caos, hasta puede que el peor, y no era de nadie más que de nosotros. Las paredes acabaron tan coloreadas como nuestras almas poetas y empedernidas. El suelo… ya no sabíamos de qué color era. Sobró pintura. La justa para ponernos perdidos de ella; nariz, frente, el mechón del pelo que se negó a permanecer en el gorro, las uñas, la boca… Acabamos con todo lo que allí había a nuestro paso. Convertimos lo nuevo en desastre. Acabó todo arrasado, todo en su sitio del desorden, o, en otras palabras, todo hecho arte. 

viernes, 25 de diciembre de 2015

PAPÁ

Hoy te has quejado más que nunca. 
El dolor llovía de tus ojos con rabia, y tus sueños sólo eran recuerdos tapados por una enorme pesadilla. 

Has fumado más que siempre. 

Tus manos luchaban contra la herida abierta de tu corazón, y tus latidos ya sólo bombeaban sangre. 

Y gritado más que nadie.

La impotencia brotaba de tu boca, mientras tus párpados caían. 

Hoy, me has demostrado más que nunca. He visto la mejor parte de tu peor lado, y lo he entendido todo, papá. 



Hoy, te quiero más que nunca